Por: Ernesto Jiménez
Diariamente, Manuel se levanta temprano para dedicarse a cortar la fruta que ofrecerá a los turistas en las playas de Montañita. Resulta impresionante ver cómo, en temporada, casi no llega a la playa con el cargamento natural que lleva en su carrito. Y es que un poco de fruta, con el tremendo calor que el pueblo tiene para ofrecer, siempre aparece como una opción refrescante.
Dentro de las opciones que Manuel ofrece tenemos la ya conocida ensalada de frutas, que lleva en un balde con hielos, para mantener las frutas frescas. Este producto se sirve con leche condensada y puede resultar muy satisfactorio, sobre todo tomando en cuenta que el precio es tan sólo de 1 dólar.
Él también vende mangos verdes, para comerlos con sal, naranjas y mandarinas. Todo listo para el consumo, debidamente pelado y listo para ser ofrecido a los turistas. Todo esto lo ofrece en su carretilla, dando vueltas por la playa durante el día. ¡Qué delicia!