Por: Carol Quintero
Son llamadas, turísticamente, las "Islas Encantadas", ya que la flora y fauna encontrada allí es prácticamente única y no se la puede encontrar en ninguna otra parte del mundo. Por ello, mucha gente las visita y disfruta conociendo animales y plantas únicos.
Son islas oceánicas, es decir, nunca han estado conectadas al continente, y son de origen únicamente volcánico. Las Islas Galápagos conforman un archipiélago ubicado en el Océano Pacífico, aproximadamente 1.100 Km. al oeste de la costa de Ecuador.
El Archipiélago está formado por 19 islas y 42 islotes, y tiene una superficie terrestre de 8.000m2. Además posee un eje de Este a Oeste de 320 Km. y es atravesado por la Línea del Ecuador.
"Las Galápagos" (nombre dado también por la tortugas que allí habitan) como comúnmente se les denomina, han sido históricamente estudiadas, desde que el naturalista Charles Darwin las visitara en 1835, en el contexto de su viaje en el "Beagle". En esta expedición se iniciaron sus observaciones que desarrollaría años más tarde en la "Teoría de la Evolución" por la selección natural.
Al observar las distintas islas, llama la atención la variedad de paisajes que se pueden encontrar entre una y otra. Esto ha tenido una explicación debido a las distintas edades que éstas presentan, dadas por su origen volcánico. Es una zona que, en la actualidad, se conserva volcánicamente activa, por lo que nuevas islas están surgiendo, así como también existen muchas islas que se encuentran sumergidas.
Las Islas han sido colonizadas por muchas especies que hoy se observan ampliamente distribuidas en las distintas islas y que han dado origen a un considerable número de especies y subespecies endémicas.
Es necesario destacar que actualmente las Islas Galápagos están protegidas mundialmente como un patrimonio, lo que permite que nuevos estudios se realicen para seguir descubriendo la relación de estas especies con las del continente. De esta manera, la historia de estas Islas será para todos conocida y seguirá siendo un ejemplo vivo de los procesos de evolución.
¡Pura Vida!